Dra. Ma. del Carmen Montenegro Núñez
Mtra. Cecilia Montes Medina

Académicas de la Facultad de Psicología, UNAM

La pandemia no garantiza el aprendizaje, se requiere de algo más

Cada inicio de año son muchas las expectativas, y muchos los refranes, se dice que los años nones son años de dones, y los años pares son de pesares, también puede ser lo contrario, año de nones son para sembrar y los años pares para cosechar. Pero este año iniciaba con una expectativa mayor, ya que el 20-20 traería por duplicado, los dones o los pesares, la siembra o la cosecha. Apenas estábamos adaptándonos al 2020 cuando rápidamente pasamos de la típica expectativa de inicio de año a la sorpresa, al miedo y al aislamiento social.

El mundo fue testigo y al mismo tiempo presa del virus más agresivo de lo que va de este siglo XXI: SARS-COV-2 mejor conocido como COVID-19. Sí bien, no es la primera pandemia de este siglo (ya tuvimos el caso de la influenza H1N1 en el 2009), si es la primera que ha tenido la fuerza suficiente para que de manera simultánea estemos viviendo lo mismo en todo el mundo.

En un corto lapso de tiempo hemos podido escuchar la rapidez con que la gente se ha venido contagiando y muriendo. El primer caso confirmado de COVID 19 en México se dio el 29 de febrero de este año. Se trató de un hombre de 35 años de edad que había regresado de Italia; uno de los países más afectados por el virus. El día 19 de marzo moría la primera persona a causa del COVID-19, era un hombre de 41 años. El 23 de marzo se declaraba la fase 2 de la contingencia sanitaria, y con ello comenzó a surgir el miedo en torno al aumento en el número de casos y contagios, por lo que el aislamiento social se hizo indispensable.

La sorpresa y el miedo al contagio se empezaron a apoderar de la población. La sensación de estar viviendo algo inédito fue algo casi inevitable para la mayoría de las personas, hecho que llama la atención debido a la experiencia previa con la contingencia del 2009 por causa de la influenza. La ausencia de una memoria histórica o una memoria colectiva, es evidente ya que el aprendizaje previo podría habernos prepararnos a nivel individual y colectivo para enfrentar lo que ahora vivimos. A título de ejemplo podemos mencionar algunas epidemias que se han vivido en México en los dos últimos siglos y que causaron un gran número de pérdidas humanas, sin dejar de reconocer las epidemias catastróficas del siglo XVI, a partir de la llegada de los españoles, como lo fue la viruela negra y el sarampión, donde perdieron la vida innumerables indígenas:

AÑO TIPO DE EPIDEMIA/PANDEMIA MUERTES
1833 Cólera 324,000
1833 Tifoidea 3,114 (en tan solo siete meses)
Finales del siglo XIX Paludismo o Malaria 24,000
1918 Gripe Española: virus de influenza tipo A (del subtipo H1N1) 500,000
2009 Influenza H1N1 de origen porcino 1,000
2020 COVID 19. Familia de coronavirus, que tuvo inicio en China 3,353 al día 9 de mayo del 2020 (el número desafortunadamente será mayor)

La elocuencia histórica nos dice que seguiremos lidiando con esos mismos problemas. En el caso de los virus y bacterias continuarán mutando en su estructura, por lo que conoceremos otros nuevos. Lo importante es aprender de la experiencia, al menos en hábitos, para prevenir contagios, ya las novedades de lo nuevo nos dirá que debemos agregar.

A pesar de los hechos históricos y de las explicaciones de expertos en el tema, como son los infectólogos y epidemiólogos, lo inédito del COVID-19 quizá se encuentra en nuestras formas de sentir, pensar, desear y actuar que nos han dejado los procesos civilizatorios del siglo XXI.

En la actualidad el problema del COVID-19 seguramente igual que en otros momentos vividos en México, está rodeado de una atmósfera de ignorancia, temor, mitos y supersticiones. Las teorías de las confabulaciones respecto de sus orígenes se han desarrollado al por mayor, tanto como las creencias de que no existe tal virus, no obstante la evidencia. A esto, podemos agregar que el problema se ha llegado a politizar, encontrando cifras que contradicen las oficiales y donde el número de muertes y contagios es desmesurado. Lo anterior resulta en una fuente de incertidumbre y de creencias distorsionadas que pueden agravar el problema a nivel emocional, de estigma y discriminación para aquellos que lo padecen o que están expuestos al virus.

Lo que el COVID-19 ha traído a la población

Además del contagio y la enfermedad ¿qué más nos ha traído el COVID 19? A partir del inicio de la fase 2, donde se le pidió a la gente “quedarse en casa”, las notas periodísticas no se hicieron esperar y abundaron en los siguientes temas:

"El coronavirus golpea tres veces a las mujeres:
por la salud, por la violencia doméstica y por cuidar de los otros”
1

“Por aislamiento aumenta violencia familiar en la CDMX
Del 9 al 25 de marzo aumentaron 7% las carpetas de
investigaciones por violencia intrafamiliar”
2

“Quedarse en casa no es opción para millones de trabajadores” 3

Desde todos los puntos de vista las notas periodísticas son alarmantes, pero estamos claras que esta problemática no la trajo el COVID 19, esas problemáticas ya existían desde mucho antes, y no se ha hecho lo suficiente para combatirlas. Creemos que lo que sí ha generado la contingencia y la campaña de salud nombrada: “quédate en casa”, es exacerbar los problemas familiares y de pareja, entre otros que ya estaban instalados, ya que en situaciones normales la pareja al salir a trabajar podía atenuar la problemática, probablemente por el poco tiempo que tenían para interaccionar, al verse tanto tiempo, se incrementó la oportunidad de ejercer la violencia, particularmente contra mujeres, niñas, niños y adolescentes. Ya se verá si para diciembre y enero se incrementa la natalidad infantil, que si fuera el caso, muchos de esos bebés serán productos del amor, y otros tantos de la soledad, del miedo y de la violencia.

Las principales emociones que las personas han expresado sentir en estos momentos son: miedo, enojo, tristeza, soledad. Sin embargo, independientemente del caso particular, hay que entender que algunas de ellas están justificadas, algunas por la desinformación y otras en los hechos. Por ejemplo de esto último, las estadísticas oficiales mencionan que el 56.2% de la población económicamente activa labora en el sector informal. El INEGI reporta que las mujeres representan el 40% de la fuerza laboral (ENOE, febrero 2020) y que aportan el 75% del trabajo no remunerado (Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado, 2019), por lo que la situación económica es una importante fuente de tensión, porque la gente vive al día, y los niveles de frustración y desesperación para sostener a la familia, es grande.

La campaña para evitar la propagación del contagio, señala: “Quédate en casa” y “Susana Distancia”, pero el tema no ha sido fácil para todos, para algunas personas, como ya lo señalamos, es un factor de riesgo, y para otros ha sido todo un reto pasar tanto tiempo con la familia, por lo asombroso que esto pudiera parecer.

El COVID-19 para algunos se ha convertido en un reflector o en una gran lupa, y para otros ha sido un espejo, donde se puede ver reflejado lo que, en su historia de vida, ha hecho o lo que le falta por hacer, por comentarios, pareciera que algunas personas estuvieran ubicadas a fin de año donde por costumbre se plantean los deseos, como dejar de fumar, bajar de peso, arreglar lo que por años no se ha tocado, tomar cursos, entre otras actividades. Lo cual es muy deseable que se viva así, toda crisis da oportunidad del cambio, y no hay que desaprovecharlo.

El COVID-19 nos ha dejado observar la forma en la que todos los derechos sociales se nos han brindado: tal es el caso del sistema de salud, el trabajo para todos y el sistema educativo. En todos ellos, se ha hecho evidente que el gran problema ha sido la desigualdad.

Transitar de lo individual a lo colectivo

Son muchas las situaciones que podemos abordar, y que la situación de contingencia por el COVID-19 nos ofrece un escaparate para poderlos identificar. Hoy más que retraernos en la individualidad, es necesario transitar al nosotros, plantearnos que la campaña es “la sana distancia física”, pero de ninguna manera debe aplicar a lo social o afectiva, esa hay que reforzarla.

Los matices que la situación de contingencia nos ofrece, es de grandes oportunidades, como por ejemplo hemos visto el tránsito de muchas personas para ir de lo individual a lo social, ya sea para aprender nuevas cosas o para enseñar, para poner al servicio de los demás sus habilidades, y para buscar nuevas fuentes de ingreso. Las interacciones van cambiando y las dinámicas cotidianas también, algunas de ellas perduraran más allá del COVID-19 y otras se resistirán a cambiar. Como psicólogos debemos ser promotores del cambio, la solidaridad y la empatía que podrán ser buenos auxiliares para propiciarlo. Pero algo igualmente importante y necesario será recopilar testimonios, experiencias, estrategias de adaptación, y los aspectos simbólicos de como se ha vivido esta experiencia, para conocer una parte del contexto social hasta ahora desconocido.

 

Referencias

Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) 2018. Disponible en:
http://www.cenapred.gob.mx/es/documentosWeb/Tertulias/Presentacion_Ing.Maria_Ydirin.pdf
Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) Febrero de 2020. Resultados de La Encuesta Nacional De Ocupación Y Empleo Cifras Durante El Cuarto Trimestre De 2019. Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado, 2019. Disponible en:
https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2020/enoe_ie/enoe_ie2020_02.pdf
Fernández, A. Crónica del Coronavirus. La gripe española. Caras y Caretas. Disponible en:
https://carasycaretas.org.ar/2020/04/09/la-gripe-espanola/
García, A. K. El economista. Disponible en:
https://factorcapitalhumano.com/destacado-home/quedarse-en-casa-por-covid-19-no-es-opcion-para-millones-de-trabajadores/2020/03/
Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). 27 de febrero de 2020. Comunicado de Prensa NÚM. 116/20 Disponible en:
https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2020/especiales/UnDiaSinNosotras2020.pdf
Organización de las Naciones Unidas (ONU). 23 de marzo 2020. Disponible en:
https://news.un.org/es/story/2020/03/1471872
Pansza, A. R. La prensa. 31 de marzo
https://www.la-prensa.com.mx/metropoli/cdmx/por-aislamiento-aumenta-violencia-familiar-en-la-cdmx-5041182.html
Secretaria de Salud (SSA). Dirección General de Epidemiología. 2020. Disponible en:
https://www.gob.mx/salud/prensa/077-se-confirma-en-mexico-caso-importado-de-coronavirus-covid-19

 


1 Organización de las Naciones Unidas (ONU). 23 de marzo 2020. Disponible en:
https://news.un.org/es/story/2020/03/1471872
2 Pansza, Arturo R. La prensa. 31 de marzo de 2020. Disponible en:
https://www.la-prensa.com.mx/metropoli/cdmx/por-aislamiento-aumenta-violencia-familiar-en-la-cdmx-5041182.html
3 García, Ana Karen. El economista s/f. Disponible en
https://factorcapitalhumano.com/destacado-home/quedarse-en-casa-por-covid-19-no-es-opcion-para-millones-de-trabajadores/2020/03/


 

 





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